Antes de nada, cuéntanos ¿Quién es Caryanna Reuven?
Soy escritora de ciencia ficción y fantasía. Además de eso, soy Madre de
Cerdílopes (los cosía para El Vosque hará unos años), licenciada en
bioquímica, doctora en biología molecular, friki a tiempo completo y de esas
personas raras a las que les gusta de verdad leer legislación (la de productos
sanitarios concretamente).
Y ¿de qué soy friki? Pues de bastantes cosas. Me gusta el rol (incluido el rol en
vivo), leer literatura de género, los peluches, Star Trek (por favor y gracias),
Star Wars, las pelis de Marvel, las pelis de animación, los Kdramas de época,
cifi y comedias; el anime, el manga, el cómic europeo, un poco el cosplay,
coser peluches frikis, cosas de la NASA y el espacio, antes también pintaba
miniaturas de Confrontation (hasta que el tiempo empezó a escasear)…
¿Cuál fue el primer libro que leíste o el que recuerdas con más cariño?
No fue el primero, pero sí fue el que me enganchó a la lectura a los 11 años:
“Diez cuentos de lobos” de Barco de Vapor (la colección azul). Ese libro
siempre ocupará un lugar en mi corazoncito, porque a mí, hasta esa edad NO
me gustaba leer; me gustaba que me leyeran, pero leer yo, no. Pero fue pillar
este en la biblioteca de clase y engancharme por siempre jamás a la lectura.
Eso sí, ese año fue el año de leerme todas la novelas de lobos que encontré,
más tarde llegaría El Hobbit y de ahí para arriba con la fantasía y ya entrada en
la veintena la ciencia ficción.
Escribes fantasía y ciencia ficción, ¿Qué es lo que más te gusta de estos
géneros?
La libertad que me dan para crear y narrar cosas raras.
En el caso de la cifi, sobre todo, la libertad que me da para hablar de los
problemas del presente con la excusa del futuro, porque, si te estoy cascando
una historia donde la humanidad se ha extinguido por el cambio climático (o
está en proceso de) y las IAs han heredado la tierra, pues obvio que te estoy
hablando del presente, no hay más que asomar la nariz a la sequía, las olas de
calor, las migraciones masivas que nos esperan… Pero, cuando en esa misma
historia hablo de la convivencia de dos especies (sílicos y orgánicas), del
miedo al diferente, de aceptar riesgos, de posibilidades de convivencia, de
alzamientos no armados, de acciones de resistencia contra fuerzas más
poderosas… a lo mejor hay lectores que no entienden que de lo que también
estoy hablando del racismo, la LGBTfobia, de aceptar al diferente, de derechos
humanos, de que hace falta conocerse a une misme a través de la otredad…
Otro ejemplo es en Innombrale, que sí, la historia en sí trata de dos bandos de
una guerra fría y de política y la trama va en la línea de una peli de espías,
pero espero que también se vea, si alguien se fija, que, de fondo, estoy
hablando de la manipulación de la opinión pública para decantar temas
políticos (renombración), de la discriminación a colectivos minorizados
(editados vs no editados) y de muchas otras cosas. Y es que, en el fondo, trato
esos temas de forma recurrente en mis historias.
Por otro lado, la fantasía, me de la libertad de soñar de forma más amplia, de
escribir historias con un tono más escapista que te llenen de otra forma.
Aunque también las uso de excusa para hablar de cambio climático, del
sacrificio de los poderosos para lograr que las cosas cambien, de la
convivencia entre especies, de mujeres que hacen cosas, de sororidad…
Vamos, mis temas favoritos, una vez más.
En ciencia ficción has escrito novelas como Proyecto Alfa, I.O. Vitae o Rūha |
Alma ¿Qué escenas son las que más te gusta escribir y las que más
te cuestan?
No hay tipos de escenas, propiamente dichas, que me cueste más o menos,
pero sí que me suele costar muchísimo escribir las que van justo antes del final
de la historia. Todas esas donde se enlazan las diferentes tramas que he ido
desarrollando a lo largo de los libros. Es donde tengo que tener más cuidado,
más mimo, medir muy bien el ritmo y rematarlas de forma que quede bien y
enlace de forma natural con el final ya escrito (sí, mi forma de escribir más
habitual pasa por escribir el inicio, escribir el final y luego ir de A a B).
Otras que también me cuestan mucho son esas en las que tengo que dejar
pistas que quiero que se vean, aunque no mucho, pero lo suficiente para que
luego no digan que me he sacado cosas de la manga. En estos casos, siempre
tengo mucho miedo de estar siendo demasiado obvia, por ejemplo.

Hablando de Rūha | Alma editada por Cerbero ¿Qué nos puedes contar de la
novela sin hacer spoilers?
Tal y como la vende mi editor: “el mundo se va a la mierda y…”, que,
sinceramente, me parece una forma fantástica de vender mis cosas; sobre todo
teniendo en cuenta que la otra que tengo con Cerbero también se puede
presentar como “el mundo se va a la mierda y…”. Pero, volviendo a Rūha |
Alma, es una historia de dos chicas que, por cosas de la vida, acaban
compartiendo cuerpo y tienen que colaborar para salvar el mundo, porque,
como digo en mi otra novela, Proyecto Alfa, “juntas somos más”. Va, en
esencia, de convivencia, de hacer sitio a otres y ceder espacios.
¿Consideras que la ciencia ficción escrita por mujeres hoy en día sigue
teniendo poca visibilidad o por el contrario hemos cambiado y vamos
mejorando?
Respuesta corta sí, tiene poca visibilidad, aunque vamos mejorando.
Respuesta larga… Necesitamos que se nos lea más, que la gente nos
recomiende más, que se pierdan prejuicios y que dejen de vender que solo la
cifi clásica escrita por señores y cierta única unidad de señora es buena, que
solo lo de los años 50 y escrita en inglés es cifi de verdad, que se deje de decir
como algo positivo de las obras escritas por mujeres que “hay sangre y sexo y
es dark”. Porque es como si dejaran caer que si una obra tiene sentimientos es
mala y floja, de mujeres y para mujeres y que solo si es adulto es bueno
(entiéndase por adulto sangre y sexo, porque como hables de convivencia, del
miedo al diferente, de la maternidad… entonces ya no es adulto, sino de
mujeres, y me parece terrible).
A lo que voy es que no hay una respuesta fácil y mucho menos para responder
en una entrevista corta, porque da para horas y para debate. Eso sí, vamos
avanzando, solo que quedan muchísimos muros por derribar, mucho por hacer
y volver a hacer e intentar, sobre todo, no volver atrás. Porque algo muy
habitual en este mundillo es que, con el tiempo, se tiende a olvidar que las
mujeres estuvimos ahí (junto a otros colectivos minorizados, ojo). Por eso es
tan importante que se nos reedite y se nos mantenga en el mercado como se
hace con las obras escritas por señores cis hetero, porque si no, entramos otra
vez en el bucle de: la pitufina, solo había una mujer que escribiera cifi de
verdad, o, peor aún, épocas en las que se dice que las mujeres nunca
escribieron cifi. Sobre este tema, recomiendo leer “Cómo acabar con la
escritura de las mujeres” de Joanna Russ, porque parecerá mentira, pero cada
x tiempo tendemos a entrar de nuevo en ese bucle, como si siempre se nos
tirara para atrás y hubiera que volver a asaltar lo ya asaltado cada generación.
Una de tus últimas novelas es Innombrable, publicada por Crononauta, una
historia de espías en plena guerra intergaláctica ¿Cómo fue el proceso de
escritura?
La idea surgió de cuando Cristina Jurado me invitó a escribir un relato en honor
a Ursula K. LeGuin para la Supersonic. Pensé de inmediato en Terramar y en
nombres verdaderos, pero no quería escribir una historia de fantasía porque
estaba muy trillado y es un clásico que ya se ha explotado muchas veces, así
que decidí trasladarlo a la ciencia ficción.
Entonces, empecé a pensar en qué me hacía falta para convertir la “magia” en
“ciencia” y ahí fue donde entré en la genética, la investigación social y
espionaje para obtener la información del nombre verdadero, haciendo que
fuera más algo relacionado con recabar información y tener conocimientos que
magia a secas o saber sin más un nombre.
Luego me vino a la mente la pregunta de ¿qué pasaría si alguien no tiene un
nombre verdadero? Y ahí fue donde me reventó la cabeza. Casi de inmediato
pensé, ¡eh, esta persona sin nombre podría ser le espía perfecte! Y ¿dónde
ambientar una historia de espías si no es en medio de una guerra fría? Pero si
me voy a una guerra fría la trama grita thriller.
Así empecé a escribir el relato para la Supersonic. Lo malo fue que, según
escribía, se me empezó a ir de madre y me di cuenta de que esa historia daba
para muchísimo más, para misiones y misiones y no solo para un relato. Tuve
que poner freno y acortarlo muchísimo para que entrara en el límite de la
revista.
El relato salió, pero la idea se quedó conmigo y siguió ronroneando en el fondo
de mi cabeza y se negó a irse. De ahí nació un año y algo después la novela:
de esas ganas de explorar ese mundo, al personaje fluyente principal, su
mente, sus miedos, sus habilidades y la misión más complicada de su vida y su
caída al abismo. El proceso de escritura en sí fue complejo y obsesivo, porque era mi primer thriller y, aunque había visto muchas pelis de este estilo, escribirlo era otra
historia. La verdad es que fui un poco a ciegas, tanteando cómo y dónde dar
las pistas, cómo y dónde urdir las tramas que tenía que entrelazar etc… Fue
una obra que me requirió volver atrás bastantes más veces de lo normal para
retocar cosas y a añadir pistas. Hay frases tan importantes que tienen cada
palabra ahí por algo, con significados muy concretos y específicos, tanto que
no podía sustituirlas por sinónimos siquiera. Hilé más fino de lo que he hilado
nunca. Al mismo tiempo, fue una obra que me llevó poco tiempo escribir. Entré muy
rápido en obsesión con ella, estábamos confinados en pandemia y, bueno,
tenía todo el tiempo libre del mundo. Así que me la acabé en dos meses y
medio. La disfruté y me agotó un poco, no voy a negarlo.
Y bueno, en algún momento, volveré, porque #ProyectoGalaxia no se escribe
solo.

También has publicado varios relatos ¿Qué consejo le darías a la gente que
escribe relatos para conseguir conseguir darles un gran final?
No lo sé. Esa es la verdad. Tal vez que tengan muy claro el final que quieren
darle, a dónde quieren llegar, de forma que todo vaya dirigido hacia ese
momento. También que pulan esa frase una y otra y otra vez hasta que les
quede todo lo perfecta que consideren que tiene que estar, porque tiene que
ser redonda.
Ojo, no me refiero a solo impactante (que para algunos relatos es necesario,
sí), sino redonda, que funcione, que remate la historia. No tiene por qué ser
impactante, tan solo tiene que cerrarlo bien, dejarte el corazón calentito, una sensación de plenitud y satisfacción, o con la cabeza petada de ideas o maravillada, rota y, quizá, si quieres, impactada. Y ya está. Esto es todo. En mi caso, la frase final es una de las que tengo casi definidas desde el minuto uno, incluso antes de empezar a escribir, pero me pasa lo mismo para las frases de cerrar capítulos o escenas, funciono un poco igual con ellas.
De todos tus personajes, ¿Cuál es tu favorito y con cuál te irías de fiesta o a
tomar un café?
Mi favorito es Reda, mi Redilla, mi ladilla tocacojones favorita; es con el que
más disfruto escribiendo. Es uno de los del bando elfo de “Sueños de Dragón”,
primer tomo que editó Insomnia justo antes de su cierre. Fantasía épica de la
buena, arroba editoriales. Reda es mi favorito ever porque es superfácil de
escribir, superagradecido. Solo tengo que pensar ¿qué sacaría al resto de
personajes de sus casillas en esta escena? Pues ya, eso es lo que haría Reda,
solo por joder. Obviamente no es un personaje tan simple, hay una razón
detrás de su comportamiento, pero es fabuloso de escribir, de verdad.
A tomar té me iría con la tía Garima de Rūha | Alma, con Derlan de Sueños de
dragón y con Xhanté de #ProyectoÁrbol, estoy segura de que serían una
compañía perfecta para tarde de té y tartas. De fiesta, es que no soy fiestera,
así que no sabría decir, pero, de elegir, sin duda con Teodora y Betül de ProyectoNigromante, aunque tendríamos que atar a Teodora a un árbol para evitar que la liara cada dos por tres.
Antes de irnos, cuéntanos donde podemos seguirte en redes sociales para no
perdernos nada de tus historias y donde podemos encontrar tus novelas y
relatos.
Pues estoy en un montón de redes sociales, aunque en algunas soy más activa
que en otras. Y luego se pueden comprar mis cosas en mi tienda de obras
autoeditadas, lektu y en las editoriales con las que he publicado:
Twitter: @CaryannaReuven
Mastodon: @CaryannaReuven@paquita.masto.host
Bluesky: @caryannareuven.bsky.social
Instagram: @CaryannaReuven
Tienda de obras autoeditadas: https://la-cueva-de-caryanna.my-online.store/
Obras en Lektu: https://lektu.com/e/caryanna-reuven/236
Obras con Cerbero:
https://www.editorialcerbero.com/ruha-alma/
https://www.editorialcerbero.com/i-o-vitae/
Obras con Crononauta:
https://shop.crononauta.es/products/innombrable
https://aanuk.crononauta.es/sentir-lo-suficiente-de-caryanna-reuven/
5 preguntas rápidas:
Color favorito: azul
Película favorita: imposible, son demasiadas XD, pero la que nos vemos en casa una
vez al año, mínimo, es “El quinto elemento”, así que voy a decir esta 😛
Libro que recomiendes: la saga Vorkosigan (no es un libro, lo sé, pero para
recomendar “Danza de espejos” tengo que recomendar los anteriores)
Género favorito: esto es como cuando te preguntan a quién quieres más, si a mamá o
a papá o a cuál de tus madres o padres, es injusto. Ciencia ficción y Fantasía (insertar
Gif de El Dorado: Both? Both. Both is good)
Cliché favorito y uno que odies: va a sonar raro, pero no tengo ni lo uno ni lo otro, en
mi caso todo depende de cómo se trate dentro de la historia.
