Entrevista a Manuel Susarte Román

Antes de nada, cuéntanos ¿Quién es Manuel Susarte Román?

Depende a quién preguntes; aquí en Mula, mi pueblo, soy el nieto de Juan el del Taibilla y de Manuel el del cine. Pero te puedo dar algunos datos más, para ir completando los huecos que deja la anterior información: nací (como ya he mencionado) en Mula, un pueblo de la región de Murcia hace un buen puñado de años (soy del 73 por si alguien quiere hacer el cálculo y del 6 de marzo, por si también quieren felicitarme en su día); he estudiado (menos de lo que hubiera gustado a mis padres) y trabajado desde muy joven; tuve la suerte de enamorarme y casarme con la misma persona y juntos hemos tenido una vida interesante y un par de hijos (niña y niño) maravillosos. Y aparte de todo eso, leo y escribo desde que recuerdo y cada vez que puedo.

¿Cuál fue el primer libro que leíste o el que recuerdas con más cariño?

Fui un lector muy precoz, aprendí a hacerlo caminando por la calle, escuchando a mi madre deletrearme los letreros y carteles de los establecimientos, así que no podría decir cuál fue mi primer libro. Imagino que sería algún cuento infantil. Sí que puedo asegurar que en mi infancia leí todo lo que cayó en mis manos, sobre todo novela de aventuras (la literatura infantil de la época) de Julio Verne, Emilio Salgari, Robert Louis Stevenson, Edgard Alan Poe, Conan Doyle… También recuerdo libros que han quedado marcados en mi mente, por una u otra razón, como los de Sherlock Holmes, “Sinuhé el egipcio”, “La Historia Interminable”, “Shogun” y, por encima de todos ellos, “El nombre de la rosa” de Umberto Eco.

Escribes novela negra ¿Qué es lo que más te gusta de este género? 

En realidad, mi acercamiento al género es reciente y breve, pues “Cuando todos sean sombra” es mi primera novela negra. En un principio no tenía en mente hacer una obra de ese género, pero su desarrollo fue derivando en tal cosa; a raíz de escribirla he sentido curiosidad por conocer más y he empezado a leer sobre todo clásicos: Dashiell Hammet, Raymond Chandler, Stuart Kaminsky, Vázquez Montalbán y estoy aprendiendo a disfrutarlos. Me gusta sobre todo el contraste que existe entre las novelas de hace cincuenta años y las actuales, ese mundo de Marlowe, gris y decadente, pero en el que aún existían las reglas frente al noir sucio que impera en la actualidad; la sencillez de los casos a los que se enfrentaban los protagonistas de los años cincuenta y sesenta frente a la complejidad (y creciente truculencia) de los que involucran a criminales más modernos. También estoy disfrutando del descubrimiento de autores que se mueven en ese terreno impreciso (que podríamos llamar tierra de nadie) y al que le cuadra perfectamente la definición de novela negra sin serlo en puridad, como por ejemplo Daniel Woodrell o el español Marto Pariente.

Has publicado no hace mucho tu novela Cuando todos sean sombra ¿Qué nos puedes contar de ella sin hacer spoilers?

“Cuando todos sean sombra” es una novela río, con una trama principal en la que van a desembocar varias más que le dan fuerza y velocidad. Cuento en ella una historia clásica de policías, con una investigación a la antigua usanza (está ambientada en los ochenta, cuando aún  no existía internet y para aprender de algo había que recurrir a los libros) y varios tópicos del género como la pareja de policías y sus distintas personalidades, el asesino que siempre parece ir un paso por delante y el jefe duro y exigente; pero también es una historia que retrata una parte de la sociedad española en una época concreta, la de la transición, con sus cimientos tambaleantes; hablo de las culpas y los remordimientos, de esos esqueletos que todos tenemos en nuestros armarios y que algunas veces nos lastran y condicionan; y hablo de Cartagena, una ciudad fascinante llena de Historia y de historias. Hablo acerca de una serie de suicidios con algo en común: todos los cadáveres aparecen con un tatuaje reciente relacionado con la forma en la que han muerto; el caso cae en manos de Imanol Ugarte y Germán Miranda que tratarán de encontrar una explicación a los sucesos a la par que intentarán detener la racha homicida atrapando al causante. Durante la investigación descubrirán que lo que está pasando en 1983 es algo que sucedió también en 1943 y antes de eso, en 1903. ¿Se trata de una macabra casualidad o de un imitador?

La novela está ambientada en España, concretamente en Murcia ¿Cómo surgió la idea de hacerlo allí?

Cuando surgió la idea de la novela, pensé de inmediato en ambientarla en una ciudad portuaria, porque ese ambiente mitad romántico, mitad canalla, me sugería escenas evocadoras. De hecho, la primera imagen mental que tuve de la historia es la que cierra el segundo capítulo, con el mar de fondo. Una vez decidido que sería una historia vinculada al mar, la elección de Cartagena era la más lógica para mí porque está muy cerca de donde yo vivo y la conozco más o menos bien; pero también porque la propia historia de la ciudad me iba guiando por la trama con ciertos hitos reales en los que fundamentar mi fantasía: parte de los hechos que narro son históricamente verídicos y el lector curioso puede completar la escenografía con una simple búsqueda en internet. Pensándolo bien, en el fondo nunca me planteé otra ubicación que no fuera Cartagena.

También escribes relatos cortos y has publicado varios libros recopilatorios ¿Consideras que es más complicado escribir relatos cortos que una novela larga o por el contrario prefieres los relatos?

Sobre todo he escrito relato corto (aún sigo haciéndolo) y la mecánica del mismo me resulta más conocida, más natural; además, me permite contar más historias con menos trabajo, en menos tiempo. Siempre había tenido miedo a enfrentarme a una narración larga, aunque el resultado ha sido tan satisfactorio como liberador. A pesar de ello, creo que es más difícil escribir un buen relato corto por las limitaciones de espacio. Has de plantear una historia lógica en unas pocas páginas, buscar la forma de explicar motivaciones y detallar la sucesión de hechos en unas líneas y desarrollar personajes con una pincelada. Y que todo cuadre y resulte convincente y atractivo al lector. Desde luego, fácil no es. Una novela larga te permite describir los ambientes y las personalidades con más calma, desarrollar las tramas de forma más fluida y relajada. Un relato corto y una novela pueden contar la misma historia, pero la novela lo hará de forma más completa. Haciendo un símil con lo negro, una novela es como un plan maquiavélico para asesinar a alguien, con coartadas, con veneno indetectable, con una preparación casi teatral y un relato corto es como una cuchillada dada con prisa y rabia en un callejón oscuro. Ambas situaciones desembocan en la muerte, pero una es más larga que la otra.

¿Qué consideras importante a la hora de escribir novela negra? ¿Y un buen relato corto?

Lo más importante de todo, a la hora de escribir tanto una novela como un relato, es una idea interesante. Tener algo que contar y estar convencido de que tu voz es la mejor para contar eso de la forma que merece. Por ejemplo, algunos de mis relatos surgieron con una sola frase escuchada en una conversación ajena o incluso viendo un perro, pequeño y sucio, cruzar la calle. De ese fotograma captado por el cerebro surgen miles de preguntas y explicaciones y de ese maremágnum de ideas nace una historia. Esa historia, está en tu cabeza y se perderá de forma irremediable si no la pones en palabras y la compartes con el resto del mundo: ese perro desaparecerá por una esquina y nadie sabrá contar su historia porque nadie se ha fijado en su figura. Por eso considero que tener una idea que te intrigue es lo fundamental a la hora de escribir. Después es importante contar con las herramientas adecuadas, para que esa idea acabe cristalizando en un proyecto interesante para alguien más que para ti mismo y ahí entra en juego el oficio de escribir; conocer qué y cómo lo hacen los demás escritores para encontrar tu forma y camino, para hallar tu propia voz y estilo. Y eso se consigue escribiendo mucho, pero leyendo diez veces más.

De todos tus personajes, ¿Cuál es tu favorito y con cuál te irías de fiesta o a tomar un café?

Tengo muchos favoritos entre mis personajes de relato, pues todos en mayor o menor medida tienen parte de mi personalidad, por tanto, me son afines. En mis novelas, los personajes de los perdedores, los que acaban siendo lo que el destino quiere que sean, a pesar de todos sus anhelos y ambiciones, me despiertan cierta ternura, como Andrés Figueras, uno de los personajes de peso en “Atropia”, o el protagonista, Juan, que está construido en base a mi yo de los quince a los veinte años. Pero si tengo que quedarme con uno, me quedaría con van der Decken que es de una complejidad tal que, meses después de publicada la novela, aún continúo dando forma a su personalidad. Y me iría a tomar una cerveza con Germán Miranda e Imanol Ugarte, los dos policías de la obra.

¿Tienes algún proyecto nuevo entre manos? ¿Qué nos puedes contar de él si es así?

Estoy trabajando en una nueva novela. Mientras me documentaba para escribir “Cuando todos sean sombra”, encontré un hecho histórico que me pareció interesante y empecé a fantasear sobre él; como soy bastante tendente a divagar, lo escribí en un folio para no olvidarlo y darle forma más adelante; cuando vine a darme cuenta ya llevaba dos páginas de una idea para una nueva novela, una precuela de “Cuando todos sean sombra”, en la que se presentan los personajes de Imanol y Germán, ahondando en su relación y en su vida personal (en la novela actual se pasa de puntillas sobre ambas cosas) y los enfrento a su primer caso importante. También escribí durante la pandemia una novela de intriga ambientada en la España del siglo XV y XVI con la brujería como detonante y puede que haya llegado la hora de darle una relectura e introducir algunos cambios en previsión de una futura publicación. Y tengo en mente una tercera entrega de Imanol Ugarte, con otra idea interesante que surgió durante el proceso de documentación de la novela que estoy escribiendo en la actualidad. Pero ya veremos si encuentro el tiempo y la motivación para sacar todo adelante.

Antes de irnos, cuéntanos donde podemos seguirte en redes sociales para no perdernos nada de tus historias y donde podemos encontrar tus libros.

Aunque la revolución digital me ha pillado ya algo mayor, procuro mantenerme al día en Facebook e Instagram sobre todo. En FB me podéis encontrar como http://www.facebook.com/manolosusarte y www.facebook.com/manuel.susarteroman. Y en IG como manuelsusarteroman y susarteroman. Allí voy compartiendo algunas cosas de mis presentaciones y de vez en cuando algún relato corto.

En cuanto a mis libros, pongo sus enlaces:

“Atropia”

https://compramilibro.com/productos/atropia-manuel-susarte-roman-16015

“Literatura Mínima”

https://compramilibro.com/productos/literatura-minima-manuel-susarte-21940

“Cuando todos sean sombra”

https://compramilibro.com/productos/cuando-todos-sean-sombra-manuel-susarte-roman-23149

https://www.casadellibro.com/libro-cuando-todos-sean-sombra/9788412590395/13366074

Y en todas las librerías de España bajo pedido.

Color favorito: soy daltónico, así que tiene que ser uno facilito, por eso digo el azul marino.
Película favorita: Casablanca. Puedo haberla visto treinta veces.
Libro que recomiendo: «El nombre de la rosa».
Género preferido: el terror y el misterio. El realidad, casi cualquier género que incluya algo paranormal.

Cliché favorito: el del personaje malo malísimo que acaba haciendo una buena acción.

Cliché que odio: que uno de los mejores amigos del protagonista acabe traicionándole.

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